En un inmueble, comprobar cuesta poco antes de firmar y mucho después. Las cargas, los litigios en curso, la situación urbanística y los límites reales de la finca constan en los documentos, pero solo si alguien los mira antes de que salga el dinero.
Asistimos a compradores, vendedores, propietarios y promotores, desde la comprobación previa y la negociación del contrato preliminar hasta los litigios de vecindad y los relativos a las licencias.
Situaciones en las que nos llaman
- Compra un piso, una casa o un terreno y quiere revisar la documentación antes de la señal
- Ha firmado un precontrato y el vendedor se retrasa o se niega a elevarlo a público
- El promotor se retrasa en la entrega o entrega algo distinto de lo acordado
- Un vecino ha construido sobre el lindero o ha afectado a su inmueble
- Necesita una licencia de obra o se la han denegado
- Existe una disputa sobre un terreno heredado o restituido
Qué incluimos
- Comprobación de la situación jurídica del inmueble y de las cargas inscritas en el registro
- Redacción y negociación de precontratos y contratos de compraventa
- Asistencia en la relación con los promotores, incluida la recepción de la obra
- Licencias de obra, certificados de urbanismo e impugnación de denegaciones
- Litigios de vecindad, servidumbres, deslinde y acciones reivindicatorias
- Segregaciones, agrupaciones, inscripciones y rectificación de errores registrales
Cómo trabajamos
En una compra, la comprobación se hace antes de la señal, no antes de la escritura. El momento importa: una vez que el dinero ha salido, su posición negociadora es mucho más débil, y algunos problemas ya no se reparan, solo se compensan.
En los litigios miramos primero qué dicen los documentos y qué dice el terreno: hay situaciones en que ambos no coinciden, y una medición hecha a tiempo cambia por completo la discusión.
Qué nos ayuda a empezar
- La nota registral, lo más reciente posible
- Los títulos de propiedad del vendedor y la documentación catastral
- El precontrato o la promesa, si ya se ha firmado
- El certificado de urbanismo o la licencia, si la cuestión es de obra
