En la insolvencia, el momento pesa más que los argumentos. Un deudor que solicita la apertura a tiempo tiene posibilidades reales de reorganización; el que espera a que la pidan los acreedores suele acabar directamente en quiebra. Y el acreedor que no insinúa su crédito en plazo lo pierde, por fundado que sea.
Asistimos a deudores y a acreedores, nunca en el mismo asunto. Para los deudores, la conversación es sobre qué puede salvarse todavía. Para los acreedores, sobre qué y cuánto puede recuperarse, y si compensa el esfuerzo.
Situaciones en las que nos llaman
- La sociedad ya no puede pagar a su vencimiento y hay que valorar las opciones
- Un acreedor ha solicitado la apertura del procedimiento contra usted
- Un deudor ha entrado en insolvencia y usted tiene un crédito que cobrar
- Se prepara un convenio preventivo, antes de la insolvencia
- Hay que impugnar una medida del administrador judicial o la lista de acreedores
- Se discute la responsabilidad de los administradores por la situación de la sociedad
Qué incluimos
- Valoración de la situación y elección entre convenio, reorganización y quiebra
- Solicitud de apertura del procedimiento, para el deudor o para el acreedor
- Insinuación de créditos e impugnación de la lista
- Plan de reorganización: elaboración, negociación con los acreedores, votación
- Impugnaciones contra las medidas del administrador o del liquidador
- Acciones de anulación de actos fraudulentos y responsabilidad de la dirección
Cómo trabajamos
Para los deudores, la primera pregunta es si el negocio tiene un núcleo viable. Si lo tiene, hablamos de qué estructura puede salvarlo y qué hay que renegociar antes de llegar al procedimiento. Si no lo tiene, es más honesto decirlo pronto que construir un plan que no se votará.
Para los acreedores, valoramos primero el rango del crédito y qué hay realmente en el patrimonio del deudor. Un crédito ordinario en un asunto con poca masa activa vale mucho menos de lo que parece sobre el papel, y eso cambia cuánto esfuerzo merece la pena invertir.
Qué nos ayuda a empezar
- Las cuentas recientes y el detalle de las deudas
- Los contratos y las garantías relevantes para el crédito
- La correspondencia con el deudor o con los acreedores
- Los documentos procesales recibidos, si el procedimiento ya ha comenzado
